¿Y cuál es el problema con la diabetes en México?

El viernes 13 de mayo del presente año el periódico la jornada publicó tres artículos relacionados a la diabetes. El primero de ellos informaba sobre las correcciones sobre la prevalencia de la diabetes hechas a la encuesta nacional de salud y nutrición (Ensanut) del 2006, otro sobre la cantidad de dinero que México ha destinado a la diabetes y sus complicaciones, y finalmente otro sobre las modificaciones a la ahora nueva NORMA OFICIAL MEXICANA NOM-015-SSA2-2010, PARA LA PREVENCION, TRATAMIENTO Y CONTROL DE LA DIABETES MELLITUS.

El resumen de las tres publicaciones (que usted puede consultar en línea) sería:

  1. Que la prevalencia de diabetes en México de acuerdo a los nuevos datos del Ensanut es del 14.4%.
  2. Los recursos que México ha destinado a ésta enfermedad y sus complicaciones son de778 millones de dólares, y aquí habría que resaltar que:

…Al desglosar el monto que el país destina a atender la diabetes, resulta que más de la mitad (52 por ciento) proviene del bolsillo de las personas, 30 por ciento lo aporta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), 11 por ciento la Secretaría de Salud y 7 por ciento el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)… (La jornada, viernes 13 de mayo del 2011)

3.  El artículo de La Jornada menciona que la estrategia terapéutica cambió para aumentar el uso de insulina incluso desde etapas tempranas del padecimiento y para homologar el tipo y calidad de los servicios médicos en el país.

Es decir, las modificaciones a la reforma surgen como un intento de disminuir la prevalecía de la enfermedad y sus complicaciones, así como el costo nacional de la misma; ya que pese a la cantidad de dinero invertido éste no ha producido los frutos esperados.

¿Y por qué México no ha avanzado en el diagnostico y tratamiento y disminución de la diabetes?, la respuesta es el síndrome común en nuestra nación: la desinformación. Para que éstas nuevas medidas sean valoradas y entendidas por la sociedad, vamos a hablar de una más de las nuevas epidemias de salud en nuestro país: la diabetes.

¿Y qué es la diabetes?

La Diabetes Mellitus, mejor conocida como diabetes es un grupo de enfermedades metabólicas que se caracterizan por presentar niveles elevados de glucosa en sangre, los cuales pueden ser causados porque el cuerpo no produce suficiente insulina (diabetes 1) o por que el cuerpo no responde a la insulina o resistencia a la insulina (diabetes 2).  Los niveles elevados de glucosa producen los síntomas clásicos a la enfermedad que son; poliuria (orinar con frecuencia), polidipsia (aumento de la sed) y polifagia (aumento del hambre).

Partiendo de este hecho inicial (la característica central de la diabetes son niveles elevados de glucosa), en ésta patología existe un regulación deficiente en el metabolismo de la glucosa, y para entender por qué primero hay que conocer cómo se regulan los niveles de glucosa en el cuerpo.

Metabolismo de la glucosa

Después de consumir nuestros sagrados alimentos, éstos son degradados en el estómago y absorbidos en el intestino. Es decir, antes de que estos alimentos puedan entrar en el torrente sanguíneo y posteriormente puedan ser utilizados por las células, dichos alimentos tienen que ser degradados o convertidos en pequeñas moléculas. Una vez degradados la glucosa, que es la molécula que nos ocupa, ya puede “entrar” al torrente sanguíneo. Debido al consumo reciente de alimentos, los niveles de glucosa en la sangre se elevan o aumenta su concentración.

Éste aumento de glucosa es censado o reconocido por células del páncreas, denominadas b pancreáticas, quienes en respuesta a estos niveles elevados de glucosa liberan la famosa hormona llamada insulina. La insulina viaje entonces en el torrente sanguíneo hasta las células de tejidos que almacenan glucosa, como son: el tejido muscular y el tejido adiposo. Éstos tejidos (en respuesta a la insulina) incorporan glucosa a las células para almacenarla y disminuir así los niveles de glucosa en sangre.

Además de regular la toma de glucosa por las células del tejido adiposo y muscular, la insulina regula la concentración de ácidos grasos, así como la liberación de glucosa por el hígado.

Pero… ¿de dónde viene la glucosa que el cuerpo necesita cuando no estamos comiendo?

Cuando estamos en ayunas, los niveles de glucosa en sangre provienen de la degradación de la glucosa (glucogenólisis) almacenada en el hígado, dicha actividad es regulada por otra hormona llamada glucagón. Cuando ingerimos alimentos, la insulina inhibe la acción de glucagón o la liberación de glucosa del hígado para que la glucosa de la dieta sea almacenada e utilizada por los tejidos.

Pese a lo escueto de esta información, nos resulta suficiente para entender el papel de la insulina en la regulación de glucosa en sangre, así como para entender que si las células del páncreas no liberan insulina de forma adecuada (diabetes tipo1) los niveles de glucosa en sangre después de cada alimento se mantendrán elevados, de tal forma que, bajo estás circunstancias, no resulta difícil imaginar que la administración de insulina a dichos pacientes ayude a disminuir los niveles de glucosa.

Sin embargo uno de los problemas con la insulina inyectada es que no parece tener efecto sobre la liberación de la hormona glucagón, es decir, que la liberación de glucosa del hígado no puede ser regulada por está insulina sintética.

Pero ¿qué ocurre si las células del tejido muscular y adiposo (pese a la liberación de la hormona insulina) no incorporan glucosa a sus células?, el resultado son de igual forma niveles elevados de glucosa en sangre. Lo anterior es conocido como resistencia a la insulina o diabetes tipo 2. Ahora aquí surgen 2 preguntas: ¿porqué las células no responden a la insulina?, y ¿cómo se puede tratar a este tipo de personas?

Resistencia a Insulina

La resistencia a insulina ocurre cuando niveles normales de insulina son incapaces de disminuir los niveles de glucosa en sangre, debido a que los tejidos como el músculo y el tejido adiposo no almacenan glucosa en respuesta a ella. Y ¿porqué las células dejan de responder a insulina? Antes de platicarles lo que sabe, vamos a introducirnos en el maravilloso mundo de la señalización (las vías de comunicación entre la insulina y las células) de insulina.

Señalización de insulina

Para que las células de los tejidos puedan responder a estímulos externos (fuera de las células) requieren de vías o mecanismos de comunicación entre el exterior y el interior de la célula. Vamos, es como las fronteras entre los países: se requiere de tener una línea divisoria entre ellas, y personas o formas de controlar el flujo hacia fuera o dentro de los países. En el caso de las células, la membrana celular (capa de lípidos y proteínas) es la responsable de aislar el interior de una célula con el exterior, y las proteínas inmersas o incrustadas en esta membrana celular son las responsables de reconocer y detectar a las sustancias (proteínas, lípidos y hormonas fuera de ella) y dar conocimiento de éstas al interior de la célula.

A las proteínas que reconocen la presencia y niveles de insulina en el torrente sanguíneo se les denomina “receptores”. Una vez que estos receptores detectan insulina le “avisan” (por decirlo de alguna manera) a la célula que hay que iniciar los trámites correspondientes para incorporar glucosa y almacenarla.

La toma y almacenamiento de glucosa en estas células no es cualquier cosa: implica toda una cascada de información que involucra la expresión y actividad de ciertas proteínas involucradas en el proceso (Figura 1). Una de ellas involucra la presencia de proteínas llamadas GLUT, en la membrana para transportar la glucosa del exterior al interior de las células. Es como el “mensajero” que va a ir por el paquete y entregarlo al destinatario.

Figura 1.

Si esta vía de comunicación o señalización se encuentra rota, no importa cuanta insulina se libere, las células simplemente no se enteran del asunto y el mensajero no va por el paquete o en este caso la glucosa no es incorporada y almacenada en la células. Así en la diabetes tipo 2, debido a que las células no incorporan glucosa, los niveles de glucosa en sangre continúan elevados pese a la presencia de insulina. Además de esto, las células del páncreas continúan liberando insulina ya que los niveles de glucosa siguen elevados. Por lo tanto una característica de las personas con diabetes tipo 2 es la hiperinsulinemia o niveles elevados de insulina en sangre.

Durante la resistencia a insulina también se incrementan los niveles de ácidos grasos libres, ya que la insulina en condiciones normales inhibe la lipolisis o degradación de los lípidos que se encuentran almacenados en los adipocitos (como ejemplo de estos tenemos a las famosas “lonjitas”). Cuando las células no responden a insulina, su regulación sobre los ácidos grasos libres también se pierde.

La pregunta del millón aquí es: ¿qué ocasiona la resistencia a la insulina?

Como podemos suponer, cualquier mutación en el receptor de la insulina o en proteínas esenciales de la vía de señalización de insulina provocará esta resistencia a la insulina, es decir: una falta de respuesta por parte de las células a la señal de insulina. Sin embargo, el estilo de vida y la obesidad se encuentran íntimamente ligadas al desarrollo de la diabetes tipo 2, lo cuál sugiere que la alimentación o una dieta alta es grasas podría ser responsable en parte de la desmejorada comunicación entre las células y la insulina.

Diversos estudios han mostrado que las ceramidas (un tipo de lípido) son un inhibidor o bloqueador de la señalización de insulina, y que la obesidad inducida en ratones mediante dietas altas en grasas incrementan los niveles de este lípido e inducen resistencia a la insulina (Holland W. L. et al 2007, Cell Metabolism). Es decir: los datos asocian claramente una dieta alta en grasas con la resistencia a la insulina, o un mal funcionamiento del metabolismo de la glucosa entre otras cosas.

Después está pequeña introducción ahora sí vamos a asomarnos a las reforma de  la NOM-015-SSA2-2010.

Para la detección de la Diabetes la NOM menciona entre otras cosas lo siguiente:

Programas permanentes de detección

9.4.1 … Si la glucemia es >100 mg/dl en ayuno o casual >140 mg/dl se procederá a la confirmación diagnóstica con medición de glucemia plasmática de ayuno.

10.1 Se establece el diagnóstico de prediabetes cuando la glucosa de ayuno es igual o mayor a 100 mg/dl y menor o igual de 125 mg/dl (GAA) y/o cuando la glucosa dos hrs….

Ahora entendemos que ésta glucosa en ayuno es la glucosa liberada en el hígado por acción de la hormona glucagón.

10.2 Se establece el diagnóstico de diabetes si se cumple cualquiera de los siguientes criterios: presencia de síntomas clásicos y una glucemia plasmática casual > 200 mg/dl; glucemia plasmática en ayuno > 126 mg/dl; o bien glucemia >200 mg/dl a las dos hrs.

En relación al tratamiento, la norma establece entre otras cosas que:

Utilización de insulina.

11.10.1 En la diabetes tipo 1 el tratamiento indispensable que debe ser utilizado desde el momento del diagnóstico. En la diabetes tipo 2 cuando persiste hiperglucemia en ayuno, se puede iniciar con insulina nocturna de manera combinada con hipoglucemiantes orales de administración diurna, conforme a la Guía Uso de Insulinas en el Tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1 y 2.

11.10.2 En la diabetes tipo 2, ante la falla de los antidiabéticos orales a dosis máximas, se utilizará insulina humana o análogo de insulina, conforme a la Guía Uso de Insulinas en el Tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1 y 2.

Ahora podemos entender claramente por qué el uso de insulina y por qué los niveles de glucosa en sangre se elevan.

¿Y qué son los hipoglucemiantes?

Éstas, como se pueden imaginar son sustancias que como la insulina, ayudan a disminuir los niveles de glucosa en sangre. Uno de los más utilizados, la metformina inhibe la liberación de glucosa en el hígado, limita la cantidad de glucosa que es absorbida por el cuerpo y convierte a los receptores de insulina en receptores más sensibles a la hormona, ayudando de esta forma a reducir los niveles de glucosa en sangre.

En el caso de la diabetes tipo 1, en la cual la destrucción de las células del páncreas provoca la falta de la hormona insulina, su adición al inicio del tratamiento junto con los hipoglucemiantes es evidentemente necesario, sin embargo en el caso de la diabetes tipo 2, el problema surge el los tejidos que responden a insulina y por lo tanto su inyección temprana no se recomienda; sólo en personas con una enfermedad avanzada, en la cual también existe una secreción anormal de insulina.

Dado que el tema de la diabetes es extenso, continuaremos con los efectos fisiológicos de niveles altos de glucosa en sangre en nuestra próxima publicación.

Enlaces de interés sobre este tema:

http://www.springerlink.com/content/214x04j02802j932/

http://www.endocrineweb.com/conditions/diabetes/normal-regulation-blood-glucose

http://www.jornada.unam.mx/2011/05/13/index.php?section=sociedad&article=043n2soc

http://www.jornada.unam.mx/2011/05/13/index.php?section=sociedad&article=043n1soc

http://www.jornada.unam.mx/2011/05/16/index.php?section=sociedad&article=037n1soc

http://www.dof.gob.mx/nota_detalle_popup.php?codigo=5168074

http://www.milenio.com/node/719131

http://www.nature.com/nature/journal/v414/n6865/fig_tab/414799a_F4.html

http://spectrum.diabetesjournals.org/content/17/3/183.full.pdf

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One thought on “¿Y cuál es el problema con la diabetes en México?

  1. Hay maneras par controlar la diabetes con insulina, cambio de alimentacion etc. pero con los pares biomagneticos se puede erradicar este mal asi como muchos mas.

    Saludos!!

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